Documento conjunto tras la marcha del 8M

Documento conjunto tras la marcha del 8M

LAS TRABAJADORAS DEFENDEMOS LA PATRIA

 

Contra el saqueo, el hambre y la crueldad. La Patria está en peligro

 

Desde el pasado 8 de marzo (2024), la violencia del ajuste ha cobrado la vida de miles de argentinos y argentinas. Un ajuste brutal, violento y miserable que arranca la comida de las ollas, los medicamentos a los jubilados, las becas de los y las estudiantes y las políticas de protección a las víctimas de violencia y las familias. Todo esto en beneficio de los que concentran la riqueza generada por el trabajo, especulan y saquean la nación.

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  • Denunciamos el ajuste y la estafa al pueblo perpetrada por el gobierno de Javier Milei. Movilizadas ante los despidos de miles de trabajadores y trabajadoras en el Estado, desmantelando áreas esenciales para la protección social, la salud, la ciencia, la producción y la agricultura familiar. Un plan sistemático de exclusión que deja a millones de compatriotas en la intemperie.
  • Denunciamos que nuestra provincia ha sido despojada de los fondos de coparticipación, en un pacto de silencio que entrega la patria a capitales que ni siquiera pueden considerarse nacionales, legítimos o legales. Sin diálogo ni paritarias, el gobernador Zdero, no anuncia nada que mitigue el empobrecimiento de los ingresos, el costo de los alimentos, hasta de los que producimos, ni sobre la suba indiscriminada de los servicios más esenciales, el acceso al agua o la energía eléctrica. Las trabajadoras, en todas nuestras diversidades—jubiladas e informales, campesinas y originarias, estatales, cocineras, porteras y estudiantes, investigadoras, cuidadoras y trabajadoras de la salud:
  • Denunciamos el impacto de estas políticas que solo benefician la especulación financiera, el extractivismo y la dependencia. Por eso, volvemos a interpelar en este día, contra la espuria Ley de Bases, el RIGI, y les decimos a los diputados y diputadas que la posibilitaron, que son repudiados por su complicidad.
  • Denunciamos que, sin Moratoria Previsional, 9 de cada 10 trabajadoras mayores de 60 años no podrán jubilarse. Nos quieren condenar a la pobreza y a la dependencia económica. El sistema previsional basado en la solidaridad es un derecho. Trabajadoras somos todas, y las jubiladas también. El ataque no es solo económico, también es político, cultural y simbólico.
  • Denunciamos la censura, la estigmatización, la represión, la persecución hasta su cara más cruel y vergonzante, sobre los jubilados y jubiladas. Mientras tanto las infancias y juventudes de los barrios son expuestas al consumo y el abuso.
  • Amenazan con eliminar la Educación Sexual Integral (ESI) de las escuelas y vetar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), entre otras medidas regresivas que sumadas al discurso de odio fogueado por el gobierno sobre las disidencias, ponen en riesgo la vida. Denunciamos: ¡No es Libertad es Odio!
  • Denunciamos que atentan contra la universidad pública, la ciencia y el desarrollo social. Nos indigna que nuestra provincia siga siendo la capital de los femicidios. Nos duele que aquí, ser niña, pobre e indígena signifique estar en peligro.
  • Denunciamos la desidia del Estado, su indiferencia y su complicidad con la violencia. Mientras que con el mercado, la guerra y la especulación financiera unos pocos se enriquecen a costa del sufrimiento de los pueblos, nosotras trabajamos para cuidar, curar y sostener la vida, sosteniendo con nuestro esfuerzo lo que el sistema busca ignorar y destruir.

  • Denunciamos la explotación de nuestros trabajos, invisibilizados y precarizados, mientras los grandes capitales acumulan riqueza sin asumir ninguna responsabilidad social. Exigimos el reconocimiento y la redistribución. No hay futuro posible sin justicia social. A la censura y la represión le respondemos con más comunidad y más organización.
  • Denunciamos que el sistema judicial es patriarcal, clasista y racista, estructurado para proteger los privilegios de unos pocos en lugar de garantizar justicia para todas, todos y todes. Vemos cómo la violencia de género, los femicidios, los abusos y las desigualdades estructurales son reproducidas por jueces y fiscales. Repudiamos a los cortesanos, nombrados por decreto, a espaldas del pueblo, para garantizar la impunidad, el saqueo y la proscripción. Porque acá estamos. Este 8 de marzo, levantamos la voz. En un nuevo paro y movilización:
  • Denunciamos una reforma laboral de hecho, que precariza aún más nuestras vidas y profundiza la desigualdad. Mientras el gobierno y los sectores empresariales flexibilizan derechos laborales con decretos y resoluciones, los salarios están a la baja, despidos sin indemnización, aumento de la tercerización y la sobrecarga del trabajo no remunerado. Están destruyendo las condiciones mínimas de estabilidad y protección, mientras el mercado impone jornadas extenuantes y contratos basura. La lucha es ahora y es colectiva.

 

Acá estamos y no nos rendimos. Convocamos al conjunto de la sociedad a defender la democracia y la participación política, la militancia sindical, social, cultural, deportiva y estudiantil. A sostener las redes, defender el trabajo y la justicia social. Con fuerza, coraje y obstinación: Trabajadoras unidas, abrazadas y organizadas para defender la Patria.

Barranqueras - Municipio de todos

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